Consejos Construcción Piscinas Madrid
La cloración salina desinfecta el agua de las piscinas y les proporcionan un agua más agradable, sin olor ni sabor a cloro, además de los beneficios de las aguas ligeramente saladas. Para el tratamiento del agua es indispensable una buena regulación del pH, hay reguladores automáticos que calculan y corrigen automáticamente el equilibrio del pH del agua las piscinas.
El ciclo de funcionamiento
Es suficiente con diluir una pequeña cantidad de sal dentro el agua de la piscina (4g/L) al principio de temporada. Posteriormente sólo deberán efectuarse pequeñas reposiciones de sal de acuerdo con las pérdidas de agua durante los lavados del filtro.
Cuando el agua salada pasa por los electrodos, se convierte la sal en un desinfectante activo, el hipoclorito sódico, que destruye algas, bacterias y hongos y oxida los residuos orgánicos.
Este desinfectante se reconvierte en sal volviendo de esa forma a renovarse el ciclo sin que se produzca pérdida de sal.
Un mayor confort
Con la cloración salina se evitará irritaciones de ojos y mucosas además de la sequedad de la piel. Desaparecerán por completo el olor y sabor a cloro en su piscina.
Un agua más sana
El agua ligeramente salina es un antiséptico natural que inhibe la formación de microorganismos en el agua de las piscinas y permite su conservación durante más tiempo. La salinidad del agua en las piscinas es similar a una lágrima y proporciona una agradable sensación de confort.
Un gran ahorro
Sólo es necesario agregar 4 g de sal por litro de agua, al llenar la piscina, minimizando al máximo la compra de productos químicos. El consumo eléctrico es el equivalente a una bombilla eléctrica.
Un sistema totalmente seguro
No es necesario manipular y almacenar cloro. El sistema de electrolización es totalmente seguro al funcionar con un voltaje equivalente al de una bombilla.
Recomendaciones
Para un buen funcionamiento del sistema de electrólisis de sal es necesaria una temperatura del agua superior a 15º.
Recomendamos un kit de análisis de salinidad para la revisión del nivel de sal. Se debe realizar regularmente esta revisión tanto en piscinas privadas como en piscinas públicas, en función de las renovaciones de agua que se efectúen.
Para una desinfección eficaz es imprescindible realizar un control y una regulación estricta del pH que debería estar entre 7,2 y 7,6.



